Y pienso en acabar, pero luego cuando me imagino en el final sólo te veo a ti, a ti cuidándome, a ti, abrazándome, a ti calmando mi dolor. Y es ahí cuando recuerdo por qué te amo tanto, es porque en tus brazos siempre me he sentido a salvo, segura, protegida, cuidada. Algunas veces, cuando me abrazas, te siento un gigante grande y fuerte que me cuida,
y me siento aliviada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario