6 de Septiembre, 2011

No hay nada que no quiera compartir contigo, eres todos los arcoiris de mi día, eres máximo esplendor. Tu sonrisa es como un millón de cristales brillando al sol, despampaneante. Tus ojos son una dulce composición de milagros que atraviesan paraísos. Me pierdo en ti y al final lo único que hago es encontrarme y re-encontrarme porque en ti me defino.

Te amo, y te vuelvo a amar todos los segundos de mi existencia, Respiro y te vivo. Te amo. No puedo no admirarte, no puedo no quedar hipnotizada por el vaivén de tu voz y por tu sonrisa que va atrapando mariposas en el camino. De tu mano nacen maravillas, me tocas y tiemblo, tiemblo porque tus manos recemen mi piel, tus besos me dejan en un estado alterno de la consciencia del que nunca quisiera salir, me dejas átonita, sin aliento pero con las fuerzas suficientes para desvestirte todas las veces que sea necesarias, no quiero dejar de ser arrastrada a la tierra de los placeres. Me niego a estar sin ti, me niego rotundamente.


Cada vez que te miro dentro de mí cuerpo estalla un volcán, y la lava arrasa con todo, me quema, me envuelve, me enciende.
¿Te dai cuenta lo que causai?

No hay comentarios:

Publicar un comentario