Todo cambia, tú lo cambiaste todo.
No sé cómo, ni cuándo, ni por qué pero transformaste el juego en realidad y yo estoy deseando tenerte cerca cada segundo. Me hacen falta desesperadamente tus manos, tu boca, tu respiración, tu olor, tu voz...
y se me aprieta el pecho cuando no estás cerca,
quisiera estar en tus brazos el tiempo que dura la eternidad,
y besarte,
y sentirte.
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