Estoy muy asustada. Sí, estoy asustada, asustada. Te acordai que muchas veces te he dicho que me mandís a la cresta, bueno, una vez te pregunté porque no lo hacías, ¿y sabes qué me respondiste? me dijiste, con la voz más dulce del universo, que no lo hacías porque me amabas, punto. A decir verdad eso nunca me había ocasionado problema, hasta ahora. Sí, me aproblema en demasía puesto que no tengo ni la más puta idea de cómo dejarme amar, me he acostumbrado a querer a hombres turistas, de esos que visitan mis mejores rincones y se van. Ahora, no tengo la menor idea de cómo transformas mis territorios en un lugar habitable, en un lindo lugar para ti. Me da miedo no saberte querer/amar/comprender/cuidar como te lo mereces, me da miedo arruinarlo todo, me da miedo dañarte, me doy miedo yo.
No alcanzo a comprender el por qué de tu amor, no entiendo qué hice para merecerlo, me da rabia no saber qué parte de mi te logró enamorar, me cuesta aceptarlo... pero al menos, lo reconozco y ese es el primer paso, ¿no?.
No quiero hacerte daño, porque, puta, erí el ser más maravilloso que he conocido, el más bueno de todos, el más dulce, el más tierno, el mejor, y te mereces lo mejor. Siento que tengo que esforzarme por darte lo mejor, lo que mereces, y como siempre creo que no soy suficiente, m frustro, me frustro con el mundo, conmigo. Nunca, nunca voy a ser perfecta y probablemente me lleve mucho tiempo aprender a aceptar el amor, tu amor, porque simplemente no me creo merecedora de aquello.
No alcanzo a comprender el por qué de tu amor, no entiendo qué hice para merecerlo, me da rabia no saber qué parte de mi te logró enamorar, me cuesta aceptarlo... pero al menos, lo reconozco y ese es el primer paso, ¿no?.
No quiero hacerte daño, porque, puta, erí el ser más maravilloso que he conocido, el más bueno de todos, el más dulce, el más tierno, el mejor, y te mereces lo mejor. Siento que tengo que esforzarme por darte lo mejor, lo que mereces, y como siempre creo que no soy suficiente, m frustro, me frustro con el mundo, conmigo. Nunca, nunca voy a ser perfecta y probablemente me lleve mucho tiempo aprender a aceptar el amor, tu amor, porque simplemente no me creo merecedora de aquello.
Ya son cinco meses, y me encantaría prometerte un universo de felicidad, decirte que no me volveré a enojar, que seré más estable, más encantadora, menos picota, menos gruñona, más divertida, no sé, mejor, pero no puedo prometerte eso porque no soy eso y no sé si lo seré algún día, lo que si puedo prometerte, y de corazón, es que me esforzaré por aceptar que hay alguien en el mundo que me ama por lo que soy. Gracias por soportarme, Matías, nunca nadie lo había hecho, nunca nadie me había querido como tú lo haces. Espero poder sostener en mí tu cariño por mucho tiempo, porque me siento muy frágil como para estar lejos de el, y no quiero, no quiero estar sin ti, no quiero ni puedo.
(No me mandes a la cresta, ya nunca más voy a querer eso, quiero que me sigas queriendo como lo has hecho hasta ahora y en mis momentos de odio intenso hacia el mundo, sólo quiero que recuerdes una cosa: por muy terrible que parezca el paisaje, yo también te amo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario